Cada año mueren en España unas 400.000 personas, de las cuales el 50-60% fallece tras un período de enfermedad en fase terminal de entre 3 a 6 meses.
Éso significa que todos éstos pacientes han necesitado cuidados paliativos, pero no todos los han recibido.

En el año 1996 apareció el informe Hasting, traducido al castellano como los fines de la Medicina,( www.fundaciongrifols.org/esp/publicaciones/coleccion.asp?id=2) y sitúa como objetivos gemelos, iguales en importancia, para la medicina del siglo XXl:
1º-la prevención y curación de enfermedades.
2º-paliar el sufrimiento.

Según David Callahan en un artículo publicado en el 2000 en The New England Journal of Medicine, con el título La muerte y el imperativo investigador... "la sociedad ha cambiado una vida corta y una muerte rápida por una vida larga y una muerte lenta".

Al mismo tiempo Eric Casell nos dice que " los que sufren no son los cuerpos, son las personas."

¿Qué hemos de hacer los médicos ante ésta nueva situación?

El médico debe cambiar una cultura médica predominante que no sólo tolera sino que incluso llega a premiar la aplicación inadecuada de tecnologías que mantienen la vida, al tiempo que menosprecia la paliación del sufrimiento, y prepararse para practicar una MEDICINA HUMANITARIA y ayudar a morir evitando el dolor y el sufrimiento.

Todos, antes o después, pasaremos por ése trance y lo que queremos es MORIR SIN DOLOR Y CON DIGNIDAD.