Sabiendo que el daño que éstos individuos producen a sus víctimas es para toda la vida, deberían pagar una pena acorde a su delito.
Deberían cumplir las penas íntegras, sin beneficios ni rebajas.

Si de 300 años de carcel que le impuso el juez a José Rodriguez Salvador, el violador del Vall de Hebrón de Barcelona, cumple sólo 16 años y además sale de la cárcel sin estar rehabilitado, quiere decir que estamos poniendo una bomba de relojería en la calle y volverá a violar a la primera mujer o niño que se le cruce.

A mi juicio deberían cumplir íntegra la condena que se le imponga. Al salir de la prisión deberian llevar una pulsera de control por GPG para tenerlos localizados y la policía debería decir a la sociedad quienes son, dónde viven y repartir sus fotos para que sepamos si tenemos alguno por nuestros barrios.

Así se sentirían avergonzados y entre todos los tendríamos más vigilados...Antes de que violen o se apoderen de alguno de nuestros hijos y amarguen la vida de las víctimas para siempre.

ESTOS INDIVIDUOS INCURABLES