"Los afortunados"
Hace unos 15 años iba yo caminando sin rumbo por los senderos del desierto de Almería y me tropecé con unos personajes muy singulares.
Después de varias horas de estar relizando una larga, dura y calurosa caminata, caí agotado y me dormí debajo de un árbol. No pude saber cuánto tiempo había transcurrido pero me desperté descansado y repuesto. Al abrir los ojos me dí cuenta que estaba debajo de una higuera repleta de higos negros. Tomé de las ramas más bajas del árbol unos cuantos frutos, los comí, y me dieron las fuerzas necesarias para seguir mi largo viaje.
Me acerqué a una casa, medio en ruinas, que tenía una pequeña huerta regada con el agua de una noria . Allí me encontré con una mujer de luto estricto, sombrero de paja y pañuelo recogiéndole el pelo por debajo, tapándole la nuca, el cuello y las orejas. Estaba recogiendo higos chumbos de una chumbera enorme y restregándolos por la tierra con una escoba para quitarles los pinchos. Le acompañaban tres niños de corta edad que me miraban con asombro.
- ¿Es usted la dueña del cortijo? le pregunté. ¿Dá usted su permiso para asearme y beber agua de la noria?
- No soy la dueña. Vivo aquí, sóla con mis tres niños, desde hace 8 años, trabajando la poca tierra fértil que queda. De ésa agua no beba pues no es buena pero sí puede asearse. Para beber tome el botijo que hay debajo de la porchada y beba lo que quiera pues su agua es cristalina y a éstas horas de la mañana estará muy fresca.
- ¿Y puede usted vivir y manejarse sóla con sus hijos tan pequeños? le pregunté curioseando quizás demasiado.
- Mi marido, y padre de mis hijos, se marchó un día a trabajar a Alemania, llamado por un conocido suyo, y nunca nos mandó dinero ni volvió por éstas tierras.
-¡Vaya! Lo siento señora.... le contesté todo perplejo.
-Mis tres hijos nacieron sordomudos, lo heredaron de la familia del padre, pero el Señor me ha dado fuerza y valentía en la vida y al menos........ comemos todos los días, dormimos bajo techo y ellos son lo más preciado que tengo.
- Me sorprenden y alegran sus palabras.....Me está dando una auténtica lección de valentía.... Me llamo Ximo y voy caminando para conocer gentes y aprender cosas de la vida....
- Yo me llamo Dolores y mi único trabajo es remover éstas tierras, como todos los años y así poder sacar las mismas cosechas....Además de mirar todos los días al cielo esperando las lluvias, y al cerro aquel por si regresara mi marido..... pero con mis hijos soy feliz....ésto es lo que tengo y de aquí no me muevo.
Emparejé un poco mis cosas y me fuí despidiendo de aquella familia. Le dí unos besos a los niños y a Dolores y le dije:
- ¡Adiós Dolores. Le deseo mucha Suerte y algún día volveré a verla!
- Adiós Ximo. Que el Señor le acompañe en su viaje, me contestó.
Me dejó muy impresionado su historia, su forma de vivir y la honradez tan grande que mostraba consigo misma.
A las pocas horas de haber partido del cortijo me encontré, descansando a la sombra de un repecho de la sierra, con un hombre de unos 50 años acompañado de una pequeña mochila, de aspecto fuerte, rubio de ojos azules y con acento extranjero.
¡Amigo! ¿Qué hace usted por éstos lugares tan solitarios? le pregunté.
- Voy atravesando toda España con destino final en Marruecos. Como no tengo ni mujer ni hijos....he decidido abandonar todo mi pasado vacío e insulso, he dado toda mi fortuna a mis sobrinos, incluyendo mis empresas y propiedades y emigro, como hacen las aves en invierno, a las tierras sureñas que son más cálidas para descansar el resto de mis días. Quiero hacer una vida de ermitaño, gozando de la soledad y de la tranquilidad. Me llamo Peter y soy noruego.
- ¡Cóño....sí que viene de lejos Peter! Pués yo soy Ximo, vengo de Alicante, que está cerca de aquí, y voy curioseando por la vida.
- Ximo, quisiera rellenar mis cantimploras de agua fresca...¿Donde podría hacerlo? me preguntó.
- Pues a unas 3 horas, en dirección sur y siempre buscando una chumbera enorme, hay un cortijo en el que vive una mujer con sus hijos que le ofrecerá agua, descanso y conversación....¡búsque ése cortijo!
- Bueno Peter... suerte y sigamos nuestros caminos.....¡Que tenga suerte por Marruecos y que disfrute si fuma hierba.
- ¡Adiós Ximo!, me contestó.
Nos dimos un gran abrazo y nos despedimos con un ¡QUE LA SUERE TE ACOMPAÑE!
Desde aquello han pasado muchos años.....y....éste mes de Junio, mi compañera y yo, decidimos hacer una escapada de fin de semana a Tánger.
Después de dejar las maletas en el hotel Rembrandt, en pleno bulevar Pasteur, y asearnos un poco nos dirijimos paseando hacia la Medina y desde allí al Pequeño Zoco con sus callejuelas estrechas, llenas de mercaderes con sus artículos más variopintos. Entramos con mucho respeto, pidiendo permiso para realizar unas pocas fotos y acabamos sentados en la terraza del "Bar Jamaal" para tomar una cerveza y comer algo.
Nos atendió un camarero muy bién vestido sirviéndonos, sin llegar a realizar nosotros pedido alguno, unas cerveza Spéciale y una tapa de pescadito frito y otra de queso de cabra. Me llamó la atención que el camarero no medió palabra alguna.
En la terraza, a la sombra de un cañizo, habían varios hombres sentados sobre sillas de hierro, hablando, fumando en pipa y bebiendo té de una gran tetera.
Me llamó la atención, porque no dejaba de mirarme, uno de pelo y barba canosa, el más viejo por cierto que poco a poco se fué levantando, se acercó a mí y con lágrimas en los ojos me dijo:
- Gracias Ximo por mandarme a rellenar mis cantimploras al cortijo de los sordomudos.
Pasé un mes con Dolores y los niños en el cortijo, me dijo, y decidimos venirnos todos juntos a Marruecos, montamos éste bar y vivimos relajados, felices y estoy tan enamorado de ella que me hace sentirme muy feliz.....¡ya ves uno se fué a Alemania a buscar fortuna y no sabía que la fortuna la tenía en su casa!
Bajó Dolores de la casa y se echó a mis brazos con lágrimas en los ojos....Gracias Ximo, me dijo.¡Qué alegría me ha dado el volverte a ver!














peicha dijo
Ummm... bonita historia para pensar en la causalidad de la vida y en como las cosas más sencillas e insignificantes tienen a veces una gran repercusión en la vida de los demás y resultan ¡decisivas!.
Un besiño queridisimo amigo Ximo!
10 Septiembre 2008 | 02:54 PM