Cuando yo estudiaba el bachiller, hace ya bastantes años, teníamos una asignatura llamada NORMAS DE URBANIDAD que nos enseñaba a saber comportarnos ante una reunión social, a saber compartarnos en la mesa y en la vida diaria y sobre todo cómo vivir respetando a los demás.

Me llama la atención que hoy por hoy se han perdido todas ésas normas o quizás muchas  personas  nunca las estudiaron, aunque son nomas muy lógicas.

Siento verguënza ajena cuando viajo en tren y suena el móvil del viajero que ocupa el asiento 3C (pasillo).....Rinnn, Rinnn....(famoso sonido del Nokia)....

- Sí, sí..díme Antonio... ¿Qué tal?

- Yo Bien,  el viaje desde Madrid bien, cansado pero bien.

-Antonio, ¿has resuelto lo del banco? ¿cómo que no?...Ya te dije que hablaras con el Sr. Gómez el de la Diputación, que él nos echaría una mano para que nos aplacen el prèstamo de la empresa...?????

¿Y el tema de Loli, la secretaria, ya lo resolviste? ...¿Tampoco?....Es que no puedo faltar....menos mal que mañana estaré allí.

Total que TODO EL VAGÓN NOS ESTAMOS ENTERANDO DE SUS PROBLEMAS. Y la verdad es que no lo puedo entender, con lo poco que cuesta salir a la zona de entre dos vagones y hablar en plan privado de su empresa y hasta con su "cariñito" si le da la gana. Es decir que ésta persona que toma ésta actitud no respeta el descanso de los demás y además cree que el vagón es su oficina. Los estudiantes al menos van con sus portátiles haciendo sus trabajos y no molestan a los demás viajeros.

Los altos ejecutivos suelen viajar en PREFERENTE, pagados por su empresa claro, y se dedican a estudiar el funcionamiento de la BLACKBERRY que se acaban de comprar y tampoco suelen molestar a nadie.

Otra situación muy habitual es encontrarnos en una reunión de trabajo y sonarle al jefe de la empresa su móvil y dejarnos esperándole hasta que acabe su conversación, no sabemos, ni nos interesa, con quien.

Y el otro caso es cuando estás cenando con tu mujer o con tu familia y te llama tu compañero de empresa para comentarte sobre un problema que se podría resolver mañana y tú cojes el teléfono dejandolos colgados durante un buen rato.

En éstos tres casos lo correcto sería no cojer el teléfono y dejarlo para otro momento más oportuno.

Es mi opinión